Como no puede ser de otro modo, debo hacer un listado de aquellos cómics que han marcado mi vida. El mundo de las viñetas es a uno de los que más agradecido debo estar, puesto que desde que era muy pequeño ha acompañado incondicionalmente mis noches de poco sueño – que eran muchas – e hicieron que el no pegar ojo se convirtiese en un placer.
Evidentemente faltan muchos títulos en esta lista de 10 destacados. No están por ejemplo losX-Men, de los que se podría hablar durante horas, especialmente su Segunda Génesis, que contempla la entrada de Lobezno como plato fuerte. Tampoco he incluido a Superman, pero he de reconocer que nunca he sido lector asiduo de este tipo. Los Vengadores me pillaron siendo muy joven, aunque he disfrutado mucho la posterior The Ultimates. Para evitar que algunos de los lectores de este texto se rasguen las vestiduras al final del mismo advierto que ni Watchmenni V de Vendetta aparecen en la lista, son geniales, pero a mi juicio son superados por los que aquí son enumerados. Se podría hacer una guía de 50 títulos perfectamente y seguro que sería más justa, todo se andará y es que son ya más de 20 años comprando cómics desde que de la mano de mi padre empezaron a llegarme Mortadelo y Filemón.
No obstante, como podrán comprobar, no son los superhéroes en mallas los que destacan en este listado. Prefiero antihéroes políticamente incorrectos, maleducados e insanos. Los arquetipos perfectos me hacen disfrutar un poco menos.
Sin más preámbulos comenzamos con esta lista, que no debe ser interpretada en orden de preferencia, sino como aquellos títulos imprescindibles que han de reposar en cualquier estantería que se precie.
HELLBLAZER: HÁBITOS PELIGROSOS.
John Constantine es una de las numerosas alegrías que Alan Moore ha otorgado al arte del cómic. No todo el mundo sabe que comenzó como personaje secundario en la saga que Moore hizo de La Cosa del Pantano, concretamente a partir del nº37. Se trataba de un brujo que enseñaba al Monstruo Verde hasta dónde podía llegar haciendo un buen uso de sus poderes, aunque los métodos empleados por este brujo a imagen y semejanza del cantante Sting, fueran de lo más discutible, modus operandi que lo acompañará por siempre. En seguida se convirtió en uno de los favoritos del público y tuvo su serie propia: Hellblazer.
Este enemigo de los demonios y otras criaturas poco deseables va casi siempre envuelto en una gabardina beige y con un cigarrillo Skil Cut en sus labios. Es un bebedor empedernido y busca ganar un Cielo que por el momento le es denegado. Exorcista y mago atípico y único, en la sagaHábitos Peligrosos se encuentra con un serio problema a las pocas viñetas desde que el guionista irlandés Garth Ennis se haga cargo del personaje – uno de mis preferidos con la pluma como podrán ver a lo largo de este listado – puesto que Constantine, se enfrenta a un cáncer de pulmón y, el Diablo en persona acudirá a recoger el alma del ser humano que más detesta relamiéndose. Ni que decir tiene, que John se salva, lo grandioso es el cómo y el por qué…no dejen de leerlo.
Predicador
De nuevo Garth Ennis. De nuevo mitologías extremas y situaciones disparatadas en el cómic cumbre del humor negro y lo incorrecto. Un ángel y un demonio tienen un romance que da como fruto un hijo: Génesis. La criatura más poderosa del Universo. Dios se asusta y ordena encarcelar a ese temible ser cuando todavía es un bebé. Tarda poco en escaparse y huye a la Tierra, a un pueblecito de Texas donde el predicador Jessey Custer se encuentra celebrando una misa. Génesis se esconde en el cuerpo del sacerdote destruyendo a su llegada al resto del pueblo con la muerte de todos sus habitantes. Desde ese momento Custer tendrá el poder de la palabra, habilidad que cuando utilice hará que aquello que ordene deba ser obedecido por quienes le escuchen sí o sí.

Dios, con miedo a la criatura que se ha fugado ha optado por esconderse. El Predicador con Génesis en su interior, acompañado de su exnovia asesina a sueldo y de un vampiro alcohólico irlandés irá en busca del otrora todopoderoso para exigirle explicaciones y patearle el culo.
Lo mejor de la serie Predicador son el elenco de personajes secundarios, que se van superando a medida que avanza la historia. Los homenajes al western se repiten a lo largo de la saga, con apariciones de John Wayne para aconsejar a nuestro protagonista y con el exterminador más implacable de todos los tiempos El Santo de los Asesinos. Debemos destacar igualmente a Her Stark y a Caraculo. Este último un adolescente que queriendo imitar a Krut Cobain se disparó con una escopeta en la cara, no logrando matarse, pero si quedando terriblemente desfigurado.
The Sandman
Con sólo decirles que este personaje da nombre a uno de mis gatos, creo que adelanto mi especial predilección por el mismo. Inserto en una cosmogonía de lo más completa y original la acción comienza en una mansión de aspecto victoriano donde se está realizando un ritual para capturar a Muerte, uno de los siete hermanos llamados los Eternos que rigen el universo en sus facetas más trágicas. Algo falla a la hora de realizar el conjuro, en vez de capturar a Muerte y así evitarla para siempre, quien cae en las redes de los brujos es Sueño – The Sandman – que gobierna el mundo de los durmientes y lo que pasa por sus cabezas. El caos se adueña de todo. Las pesadillas, el desorden la falta de inspiración de los artistas, de los escritores, los visionarios…millones de personas ven como algo falta en sus vidas, el Sueño está sumido en la anarquía tras la captura de su Rey.

Neil Gaiman, el Tim Burton de los cómics, afronta esta tragedia griega – porque no les quepa la menor duda que de este género se trata – con maestría y erudición. Rodeándose de los mejores dibujantes del momento y con estilos muy diversos narra el que quizá sea el mejor de los guiones de todos los tiempos en la historia del cómic, si bien es cierto que en algunos momentos pueda resultar excesivamente onírico lo complejo de la historia, al final resulta tremendo y magistral.
Batman: El Regreso del Caballero Oscuro.
Por muchas razones, el Hombre Murciélago ha sido durante toda mi adolescencia mi preferido. Bruce Wayne, el eterno millonario amargado por el asesinato de sus padres en un atraco ha vengado dicho crimen de manera permanente consagrando su vida a ser Batman. Experto en artes marciales, con los últimos adelantos técnicos y los justos aliados, el único superpoder de este héroe es su sobrenatural fuerza de voluntad.

Este cómic, que viene de la mano de Frank Miller por partida doble – guión y dibujo – y nos ofrece una propuesta de lo más original. Si ya Batman de por sí es más débil que otros héroes del cómic por el hecho de no tener poderes extraordinarios, ahora nos lo presentan como un hombre de edad avanzada que ya no se encuentra en la plenitud de sus facultades, retirado de su actividad enmascarada se ve forzado a reaparecer en la escena pública por culpa de unos incidentes extremos que acontecen en la capital mundial del Crimen: Gotham City.
El final es de los que hacen que uno se ponga en pie y aplauda – con lo que no es recomendable leerlo en un sitio público, puesto que no todo el mundo nos comprende – no dejen por tanto pasar esta obra maestra. Por cierto ¿saben a quién envía el Gobierno contra Batman…? Tiene una capa roja.
La Cosa del Pantano: Lección de Anatomía.
Alan Moore de nuevo en sus años mozos. La Cosa del Pantano es un personaje que surge a medio camino del cómic de terror y el heroico. Se trata de una invención a principios de los 70 de la mano de Lein Wein, en la que fueron fundamentales los trazos de Berni Wrightson, puesto que la ambientación que consiguió este dibujante era una de las claves del éxito del personaje. Inicialmente – y vamos a tratar la serie regular, puesto que hubo una historia original – la Cosa del Pantano era un científico llamado Alex Holland al que trataron de asesinar depositando una importante carga de explosivos bajo su mesa de trabajo. Le intento fue fallido y Holland ardiendo acertó a arrojarse a un pantano cercano a su laboratorio, puesto que sus investigaciones se centraban en la vegetación de lugares cenagosos. Holland se fundió con los vegetales y surgió nuestro personaje.

Tras unos años de éxito, la serie regular no pasaba por su mejor momento. Fue cuando Alan Moore decidió hacerse cargo del personaje en su Lección de Anatomía. En este número corto y demoledor reinventó de forma coherente al monstruo verde, atacando su psique y las bases fundamentales de su existencia. Es sin lugar a dudas uno de los momentos estelares de la historia del cómic y si lugar a dudas el mejor de este asombroso y peculiar ser. Por cierto, pocos números después aparecerá Constantine.
Astérix Legionario.
En pie. Música celestial y lecciones magistrales. Sin duda la mejor colección de cómics de todos los tiempos son las Aventuras de Astérix y Obélix – e Ideafix claro – de la mano del tándem Goscinny-Uderzo. “Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia esta ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor.” ¿Quién no conoce esta introducción?

La aldea de unos galos irreductibles que no sucumben a las caligaes romanas gracias a la poción mágica que otorga una fuerza sobrehumana y al valor de sus habitantes. Es muy difícil elegir uno sólo de los cómics de la colección, pero me he inclinado por la aventura militar del galo en las filas de las legiones por ser una de las que más me ha hecho reír.
Evidentemente hemos de quedarnos con la etapa en que vivía Goscinny – de quien hemos de destacar también la fabulosa serie de libros del Pequeño Nicolás – y escribía los guiones, puesto que Uderzo no pudo mantener el nivel más allá de un par de ideas en La Odisea de Astérix o El Hijo de Astérix.
La historia que hemos escogido trata de la infiltración de Astérix y Obélix en las Legiones de Roma para poder encontrar y rescatar al prometido de Falbalá – amor platónico de Obélix – de las legiones en las que ha sido enrolado a la fuerza. No tiene desperdició el periodo de instrucción en la historia, llegando a juntar un conjunto de elementos de varias nacionalidades que harán las delicias del lector.
Mortadelo y Filemón: Valor y…al toro
En este caso nos encontramos con una problemática similar en el momento de decidir cuál es la mejor historia de esta saga interminable de títulos – si bien hemos de decir que la calidad de los últimos publicados por el prolífico Ibáñez, no están a la altura de su época dorada – entre los que podemos destacar El Sulfato Atómico, A por el niño, Los Ángeles 84, Animalada y Los Monstruos. Por supuesto el que hemos escogido. En esta ocasión, los dos agentes de la T.I.A – que visto lo visto no sé ya si se trataba de una caricatura o de una copia de alguno de nuestros servicios de seguridad – deben recuperar un microfilm (si, si, todavía no había pen-drives) del interior del cuerno de un toro bravo con muy malas pulgas pero al que el lector llega a coger verdadero cariño.

Los acontecimientos que suceden en el interior de un barco de pasajeros en el que se embarcan Mortadelo, Filemón, una banda disparatada al más puro estilo de la mafia italiana y el toro en cuestión, son sencillamente espectaculares.
Tampoco tiene desperdicio la corrida final…vamos, que corran a leerlo si no lo han hecho ya.
Batman: La Broma Asesina
Una vez más hemos de someternos al genio de Alan Moore, que se pone al mando del Hombre Murciélago y nos brinda una historia impresionante. Evidentemente el excepcional trabajo que realiza el dibujante Brian Bolland con el Joker es determinante para que esta obra maestra del cómic se cuele en nuestro top ten.

Moore presenta al Joker más cruel, intercalando en el hilo principal de la historia el origen del personaje – posteriormente DC, aclarará que no es un origen oficial, sino una interpretación del guionista – y lo pone en paralelo al hombre murciélago, comparando a ambos y con uno de los mejores finales, no de la historia del cómic, sino de toda la ficción, ya sea cine, literatura o cualquier otro género narrativo.
La historia es brutal y cruel, una de las consecuencias más destacables en el Universo de Batman que deja esta historia, es la condena al uso de una silla de ruedas de por vida de la hija del Comisario Gordon –a quien el payaso loco terminará de desgraciar de por vida en la serieTierra de Nadie provocando el retiro definitivo del personaje, no diremos por qué claro – tras traspasarle la espina dorsal de un disparo. En definitiva, se trata de una genialidad en la que el mejor villano de la historia de los cómics junto con Magneto – de los X Men – toca el infierno de maldad y caos que sólo alguien como Moore se podía atrever a narrar.
Punisher-El Castigador: Etapa de Garth Ennis
Estamos de nuevo ante Ennis, uno de mis guionistas predilectos en esto de las viñetas. No tiene miedo a nada ni a las críticas ni a los moralistas. Tiene libertad absoluta cuando le hacen cargo de uno de los antihéroes más populares de todos los tiempos y el más políticamente incorrecto; Frank Castle, más conocido como el Castigador. Con si calavera blanca sobre fondo negro es uno de los iconos que más podemos encontrar en las camisetas de los seguidores de los cómics junto a Batman y Superman, aunque es menos leído que estos últimos.

El hecho de dar a Ennis la batuta de quien no deja de ser un asesino en serie en una eterna venganza por la muerte de su familia da mucho juego al guionista irlandés. Mucho humor negro, mucha sangre y mil y una formas de matar delincuentes y mafiosos hacen las delicias de quienes no nos escandalizamos – es más disfrutamos – de este tipo de historias con poca profundidad intelectual en sus guiones, pero de lo más rocambolescos en las formas. No fallo en la lectura de ninguno de los números de Castle dese que Ennis se hizo cargo de la colección. Por cierto, cuando pasaron Punisher la línea MAX – la colección de adultos de Marvel – lo primero que dejó claro Ennis, es que Castle no hace esto por venganza…
Spiderman: La Última Cacería de Kraven
Nunca ha sido de mis preferidos el trepamuros. Tal vez porque lo leí mucho en mi infancia y lo identificaba con un cómic infantil. Hasta que leí este número. Aquí, el archiconocido Spiderman se enfrenta con un enemigo “de segunda”, puesto que no se trata de nadie con habilidades extraordinarias, sino de un experto cazador enemigo antiguo del arácnido y de quien no se esperaba mucho en virtud de los antecedentes de sus apariciones en otras ocasiones. La construcción del villano es perfecta, los miedos de Peter Parker – Spiderman – quedan perfectamente reflejados. Los pensamientos de todos los actores en la historia son brillantes. La inclusión de Alimaña en todo el proceso es genial.

La acción comienza cuando el experto cazador Kraven enajenado decide salir de la jungla para abatir a su pieza definitiva: Spiderman. Los momentos que dicha caza regalan al lector no tienen precio, pero sobre todo el inicio de la segunda parte del cómic es absolutamente sorprendente y rompedor. Es una de las veces en que más podemos ver sufrir a un héroe de Marvel. Oscuro, maduro y redondo: una obra indispensable.